En un mundo lleno de bien, mal. Natural, sobrenatural. En un mundo lleno de tópicos y de rechazo a todo aquello que sea diferente, me ha tocado vivir la peor de las condenas. Después de todo simplemente soy una rubia en contra del mundo y de lo que me quieren hacer creer. No soy una chica buena, ni tampoco estoy loca. Sólamente soy...Tlachtga. Raro ¿Verdad? A lo mejor lo que para vosotros es raro para mí es lo más natural, normal y cotidiano...
En una ciudad de la costa española, Santander, a fecha de 22 de Diciembre de 2013.
Tenía los cascos puestos, con la espalda apoyada en aquella pared de gotelé lila. Llevaba un pijama de invierno. El pantalón, largo, era de esos que tienen pelusa por dentro y por fuera, en un color crema con lunares en colores pastel como rosas, morados, amarillos y azules. La parte superior, del mismo tacto era lila y ponía en blanco en la zona del pecho: Sleepy.
No hacía más que pensar en todo lo que me estaba ocurriendo, en que de la noche a la mañana absolutamente todo había cambiado en mi vida. Ahora tenía la certeza de que mis sueños no eran sólo imaginaciones que asomaban por la noche debido a mi desbordante imaginación. Si no que eran recuerdos de alguna vida pasada que había tenido.
Llevaba días pensando en lo ocurrido el pasado 31 de octubre. Unos amigos y yo habíamos decidido celebrar Halloween de una de las peores maneras... haciendo el juego de la Ouija. Al principio todos pensábamos que era una broma de nuestro amigo Marcial. El graciosillo del grupo, que siempre nos intentaba asustar con alguna de sus jugarretas pero...
"El grupo de seis estaba sentado en corrillo con un tablero en medio de ellos, con las manos enlazadas entre sí. Estaban en un parque cerca de mi propia casa, a las afueras de Santander, en un barrio, casi catalogado pueblo, llamado San Román.
- Venga, vamos a tomarnos esto en serio- Reí, mirando a mi amigo Marcial- Sé que estás moviendo tú el vaso de chupito-Ladeé la cabeza, dejando caer mi cabellera rubia en el hombro izquierdo, mientras sonreía sin parar- Dejad de inventaros esas cosas, chicos. No tiene gracia.
De repente el vaso se movio en el tablero, empezando a contar una historia, bastante creíble, la verdad. Trataba sobre mí, bueno, sobre una chica, realmente parecida a mí que había vivido hacía siglos. Aunque seguía sin creérmelo.
-Venga, pregunta algo que sólo tú sepas, Thabata- Dijo mi mejor amiga, Rebeca.
-Bueno, vale...-Miré el tablero, y seguidamente cerré los ojos- Si de verdad no eres Marcial y eres un espíritu, fantasma o un dopengelger... dime...¿Qué fue lo último que me dijo mi padre antes de morir?
Todos los chicos miraron espectantes el tablero. Y seguidamente cuando el vaso comenzó a moverse todos me miraron a mí, impacientes. Rebeca y Mel soltaron el vaso al ver mi cara de asombro al haberme dado la respuesta correcta el espíritu, esto fue peor... pues una corriente de aire fría nos invadió a todos. El espíritu había quedado en tránsito. "
El relato tan sólo seguirá si hay comentarios y gente a quién le guste la historia. Gracias.
Sigue la historia!!! Me encanta!!
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